NUEVO POEMA: «EL RECUERDO DE ELLOS» (Mayo-Junio de 1895)

 


Largo poema aparecido en dos ejemplares consecutivos de la revista espiritista dirigida por Amalia Domingo Soler La Luz del Porvenir (Barcelona), el 30 de mayo de 1895 (n.º 3) y el 6 de junio de 1895 (n.º 4). 

Fuente: colección de La Luz del Porvenir disponible en el CHMD de Salamanca.



EL RECUERDO DE ELLOS


Muy bello puede ser las galas

con quien natura su esplendor se viste

y muy bello, también, con plectro triste

de alma los pesares lamentar;

muy dulce que las cuerdas de la lira

imiten los rumores del ambiente

y el plácido reír de la corriente

que suele entre las guijas resbalar.


Muy noble, a no dudar, quien en altos sones

el estro ensalce la inmortal hazaña,

o airado ruja al combatir la saña

del enemigo que atacó a traición;

mas nada encuentro de cantar tan digno,

como el recuerdo que tras de sí dejaron

los que en la tierra por el bien lucharon,

buscando para todos redención.


¡Héroes benditos, que a ideales santos

vuestra existencia consagrasteis fieles,

por siempre ostentaron vuestros laureles

en lozano verdor de su bondad!

No los marchitan el glacial olvido

que a veces pasan sobre inmensas glorias,

ni la sangre que manchan otras victorias

dará a su brillantez oscuridad.


Pensando solo en enjugar el llanto

que en su destierro derramaba el alma,

pensando solo en devolver la calma

que el espíritu aquí llegó a perder:

levantasteis la vista al infinito,

donde nadie llegó con tanto empeño

y al mortal presentasteis más risueño

el momento de aquí desaparecer.


¡Gran favor le habéis hecho al ser doliente

cansado de gemir en su ostracismo!

¡Gran consuelo es ver claro en el abismo

al que siempre se tuvo tanto horror!

Ya el infierno sinfín, de los católicos,

no aterra tantas almas apocadas

y se elevan más altas las miradas

de aquel que sufre pertinaz dolor.


Dulce resignación vierte esa idea

que en el páramo brota de esta vida;

es bálsamo que cura toda herida

abierta por la ley de este existir.

¡Benditos sean los que el bien buscando

hallaron esa tabla salvadora

la que todo el que aquí padece y llora

en casos de naufragios suele asir!


¿Qué importa que malévolos o necios

con burlona crueldad, con ciega inquina

maltratan tan purísima doctrina

de paz, fraternidad y santo amor?

Los que comulgan en el dogma eterno,

el código del bien al alma imponen,

los que al cruzar la tierra se proponen

verter entre la sombra algún fulgor.


No pueden combatir ese sublime,

ese puro ideal que va arraigando

y deben ayudarle celebrando

do quiera su evangélica bondad.

¡Loor a la doctrina espiritista

que al mortal le ha ofrecido días más bellos

y al recuerdo, bendito ya, de aquellos

a quienes debe un bien la humanidad!



AMALIA CARVIA

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡PASO A LA MUJER! Biografía de AMALIA CARVIA-1ª Edición

LAS MUJERES DE AMALIA-CAROLINA JONES

NUEVO POEMA: «A MI QUERIDA AMIGA AMALIA DOMINGO SOLER» (Noviembre de 1895)